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Trastornos neurológicos

Enfermedades que afectan el cerebro, los nervios o la médula espinal.

Trastornos neurológicos

Los trastornos neurológicos son enfermedades que afectan el cerebro, los nervios o la médula espinal, y en los niños definen cómo se mueven, hablan, aprenden y se regulan. Las familias llegan a WIN, en Houston y San Juan, con trastornos convulsivos, tics y síndrome de Tourette, parálisis cerebral, hipotonía y retraso del desarrollo, casi siempre con un neurólogo ya en su equipo. WIN aporta lo que un diagnóstico por sí solo no da: la búsqueda de factores médicos y nutricionales que se pueden mejorar, y terapias medidas que estimulan la capacidad del cerebro de crear conexiones nuevas.

¿Qué son los trastornos neurológicos?

Un trastorno neurológico es cualquier condición en la que la estructura o el funcionamiento del sistema nervioso están alterados. Algunos están presentes desde el nacimiento o la primera infancia, como la parálisis cerebral o la hipotonía (tono muscular bajo); otros aparecen durante la niñez, como los trastornos convulsivos o los trastornos de tics, incluido el síndrome de Tourette; y otros se describen por su efecto más que por su causa, como el retraso del desarrollo. En todos los casos, la comunicación entre neuronas, o entre el cerebro y el cuerpo, se ve interrumpida.

El cerebro no es algo fijo. La neuroplasticidad, su capacidad de formar y fortalecer conexiones en respuesta a la estimulación, continúa durante toda la niñez y hasta la vida adulta, y es la base biológica del trabajo que hace WIN.

Un trastorno neurológico no es lo mismo que una discapacidad intelectual. Muchos niños con parálisis cerebral, epilepsia o trastornos de tics tienen una inteligencia típica; el reto está en cómo el sistema nervioso ejecuta lo que el niño quiere hacer.

Señales tempranas que notan los padres

Las señales dependen de la condición, pero estas son las observaciones que con más frecuencia traen a las familias a WIN.

  • En la infancia: un bebé que se siente "flojito" al cargarlo, que tiene dificultad para sostener la cabeza o que no se vira, se sienta o gatea a tiempo
  • En la infancia: extremidades muy rígidas o muy sueltas, una preferencia marcada por un lado del cuerpo, o dificultades para alimentarse y tragar
  • Episodios breves de mirada perdida, caídas repentinas, movimientos repetitivos inusuales o episodios que el niño no recuerda después
  • Parpadeo repetido, muecas, encogimiento de hombros, carraspeo o sonidos que el niño no puede detener fácilmente
  • Caminar tarde, caerse con frecuencia, torpeza o dificultad con escaleras, correr o atrapar una bola
  • Dificultad con tareas de motricidad fina: agarrar el lápiz, usar cubiertos, botones o zippers
  • Un habla tardía, poco clara o que requiere mucho esfuerzo
  • Fatiga mucho mayor que la de otros niños de su edad, o pérdida de destrezas que ya tenía

Cualquier pérdida repentina de destrezas, una primera convulsión o un empeoramiento de los síntomas debe ser atendido de urgencia por un médico. Ante retrasos persistentes, tics o preocupaciones con el tono muscular, solicite una evaluación lo antes posible, ya que el cerebro en desarrollo responde mejor a la estimulación temprana.

Qué causa los trastornos neurológicos y por qué importa para el tratamiento

Las causas van desde una lesión al cerebro en desarrollo alrededor del nacimiento, hasta variantes genéticas y procesos que todavía se están estudiando. Lo que importa en WIN es que, junto al diagnóstico principal, suele haber factores secundarios que sí se pueden mejorar. Las investigaciones apuntan a la nutrición, la inflamación, la salud intestinal, la función metabólica y las toxinas ambientales como influencias en cómo funciona y se recupera el sistema nervioso, y los reflejos primitivos retenidos acompañan con frecuencia a las condiciones motoras y del desarrollo.

WIN evalúa estos factores porque son tratables. Un niño con parálisis cerebral que además tiene deficiencias nutricionales, o un niño con tics que además tiene un proceso inflamatorio o una dificultad de procesamiento auditivo, tiene más que ganar con un plan que atienda todo eso. Aquí está la diferencia entre WIN y un modelo de diagnosticar y referir: el neurólogo maneja la condición principal, y WIN busca qué más se puede mejorar y luego trabaja directamente el desarrollo cerebral.

Cómo WIN evalúa los trastornos neurológicos

La Fase I comienza con la evaluación médica inicial en tres partes: entre 1 y 1.5 horas con la Dra. Báez-Franceschi y unas 3 horas en la oficina, que incluye pruebas médicas y del neurodesarrollo, una revisión del historial del niño, sus estudios de imagen y tratamientos previos, y un plan inicial. Traiga los informes de su neurólogo; WIN construye sobre ellos en vez de repetirlos.

Luego vienen los laboratorios especializados, seleccionados para cada niño. En condiciones neurológicas suelen incluir deficiencias nutricionales, paneles metabólicos, pruebas genéticas si no se han hecho, toxinas ambientales, un panel de alergias alimentarias y paneles hormonales. Los hallazgos se revisan en la cita de seguimiento.

En la Fase II, las evaluaciones de neurodesarrollo WIN establecen una línea base. La prueba de reflejos primitivos y la prueba de desarrollo del Método Franceschi son centrales ante preocupaciones motoras, de tono y de retraso del desarrollo, porque muestran qué reflejos siguen sin integrarse y en qué punto está el niño en cada área del desarrollo. La prueba de escucha (CAPD) y el timpanograma identifican problemas de procesamiento auditivo que a menudo están detrás de los retos de lenguaje y atención. Los padres se van con un protocolo de tratamiento individualizado y por escrito, y con una línea base contra la cual se compara cada reevaluación posterior.

Cómo tratamos los trastornos neurológicos: las tres fases

Fase I — Evaluación y planificación. La evaluación médica, los laboratorios y la cita de seguimiento identifican qué se puede mejorar más allá del diagnóstico. Cualquier medicamento recetado por su neurólogo continúa; WIN coordina esa atención, no la sustituye.

Fase II — Resultados de evaluación y protocolos. Los protocolos médicos y nutricionales comienzan justo después del seguimiento. En condiciones neurológicas, esto suele incluir un plan de nutrición que da a las neuronas la materia prima que necesitan, suplementación individualizada para las deficiencias encontradas en los laboratorios, y protocolos de medicina funcional para la inflamación o los problemas metabólicos. Las evaluaciones de neurodesarrollo WIN luego definen la discusión del protocolo de tratamiento, que fija metas para reflejos, destrezas motoras, balance, habla, cognición y conducta.

Fase III — Terapia multisensorial y psicoemocional. Las sesiones de terapia usan tecnologías integradas para estimular la neurogénesis y la neuroplasticidad. En trastornos neurológicos, el plan suele combinar terapia de oxígeno hiperbárico y PEMF para apoyar la sanación y la energía celular, neurofeedback para la regulación y la atención, y trabajo en el gimnasio de tono, balance, coordinación e integración de reflejos. Los resultados se miden constantemente contra la línea base de la Fase II, y los padres reciben informes y capacitación para que el trabajo continúe en casa. El enfoque completo se describe en la página del Método Franceschi®.

Qué pueden esperar las familias

La terapia para condiciones neurológicas se ofrece en bloques de sesiones en Houston o San Juan, con reevaluaciones entre bloques para medir el cambio y ajustar el protocolo. Los seguimientos médicos y la revisión de laboratorios pueden hacerse por telemedicina en Texas, Florida y Puerto Rico; las familias internacionales planifican su viaje alrededor de la evaluación y los bloques de terapia.

El progreso temprano suele notarse en el tono, el balance y la resistencia antes que en el habla o el aprendizaje, y en algunos niños en tics o episodios menos frecuentes o más leves; el ritmo depende de la condición y del niño. Los padres forman parte del equipo desde el principio, haciendo los ejercicios en casa y reportando lo que observan a WIN y al neurólogo.

Si su hijo vive con una condición neurológica y usted busca un equipo que mire más allá del diagnóstico, solicite una orientación con WIN en Houston o San Juan. Revisaremos el historial de su hijo, le explicaremos la evaluación y contestaremos sus preguntas en español o en inglés. Contáctenos para comenzar.

Historias compartidas con WIN

En sus propias palabras

“En muy poco tiempo hemos visto mucho progreso en su desarrollo, gracias al tratamiento biomédico de la Dra. Báez y a las sesiones intensivas de terapia que ofrece el instituto. Nos sentimos tranquilos y confiados de que nuestro hijo está en buenas manos.”
Kenia P.
Madre / padre

Cada experiencia es diferente. Los testimonios describen la experiencia de estas familias y no son una promesa de resultados.

Preguntas frecuentes

¿Qué trastornos neurológicos trata WIN?

Las familias llegan a WIN con trastornos convulsivos, trastornos de tics incluido el síndrome de Tourette, parálisis cerebral, hipotonía y retraso del desarrollo, entre otras condiciones que afectan el cerebro, los nervios o la médula espinal. Si el programa de WIN es apropiado para un niño en particular lo decide la Dra. Báez-Franceschi después de la evaluación médica inicial y de revisar el historial y los tratamientos previos. Se atienden infantes, niños, adolescentes y adultos.

¿La terapia de neurodesarrollo puede ayudar con convulsiones, tics o parálisis cerebral?

Las terapias de WIN están diseñadas para estimular la neuroplasticidad y atender factores como la nutrición, la inflamación, los reflejos retenidos y el procesamiento auditivo, que pueden afectar cómo funciona un niño con estas condiciones. No sustituyen el tratamiento del neurólogo para la condición principal, y los resultados varían de un niño a otro. Lo que WIN se compromete a hacer es medir: cada niño comienza con una línea base y el progreso se reevalúa a lo largo del proceso para que la familia vea qué está cambiando.

¿En qué se diferencia el enfoque integrativo de WIN del de un neurólogo pediátrico?

Un neurólogo pediátrico diagnostica y maneja la condición neurológica principal, muchas veces con medicamentos. WIN trabaja desde otro ángulo: busca los factores médicos y nutricionales que se pueden mejorar junto al diagnóstico, y luego usa terapias medidas para estimular el desarrollo cerebral. Los dos roles se complementan, y el plan de WIN se construye para encajar con el tratamiento del neurólogo, no para reemplazarlo.

¿WIN trabaja en conjunto con el neurólogo actual de mi hijo?

Sí. WIN pide a las familias que traigan a la evaluación inicial los informes, estudios de imagen y medicamentos actuales de su neurólogo, y construye el protocolo sobre esa atención. Los medicamentos recetados por el neurólogo continúan, y WIN puede compartir los hallazgos de su evaluación y los informes de progreso con el resto del equipo médico de su hijo.

¿Aceptan planes médicos?

Comuníquese con nuestro equipo para información actualizada sobre planes médicos, opciones de pago y qué esperar con su plan — varía según el centro y el servicio. Le orientamos antes de su primera visita.

¿Tengo que viajar a Houston o San Juan, o podemos comenzar a distancia?

La telemedicina está disponible para familias en Texas, Florida y Puerto Rico, y muchas familias comienzan así. Las evaluaciones de neurodesarrollo de WIN y las terapias de la Fase III se realizan en persona en nuestros centros de Houston o San Juan; las familias internacionales son bienvenidas en ambos.

¿No está seguro de qué condición aplica?

Solicite una orientación — nuestro equipo le guiará.